Nimber
Parte 2
-¿A que queres llegar?-
-A que no podemos hacer nada, más que resignarnos a comenzar a vivir la vida del otro, que ya no es mas del otro, si no que es de uno-
-Estas completamente loco, yo quiero mi vida-
-Y yo también la mía-
-No parece por lo que dices-
-Jack, por favor- Pero me interrumpió furioso.
-DEAN! DEAN!-
-Acéptalo, ahora yo soy Dean y tu eres Jack, mira Jack, lo que digo es que los recuerdos del otro, día a día, hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo comenzara a invadir nuestra mente, al igual que los sentimientos, los pensamientos, etc.… Hasta que no quede absolutamente nada de nuestra esencia personal-
-¿Y tú quieres eso?-
-¿Qué interesa que quiero? No recordare que fui otra persona-
-¿Cómo estas tan seguro de eso?-
-Cuestión de fe-
Quedamos unos segundos en silencio, podíamos escuchar los sonidos de los niños jugando por el parque.
-Daría lo que fuera por recordar el aroma de esas galletas- Dijo con una voz apagada. –Recuerdo que era lo que me hacia feliz, recuerdo que cuando estaba mal… Recordaba ese aroma tan familiar, que ahora me es tan lejano, recordaba aquella sonrisa de mi abuela… Aun no me ha sido arrebatado ese recuerdo, ¿Sabes?-
-¿Por qué no la retratas?- Mi voz también estaba apagada, como el cigarrillo que en ese instante apagué en la hierba.
-Ojalá pudiera dibujar-
-Puedes, tercer cajón del escritorio, debajo de las revistas de cine, hay una carpeta, valía mucho para mi, pero esos dibujos no me pertenecen a mi, te pertenecen a ti. Desde los 9 años que estudias dibujo-
Me miró, pero yo no, yo tenia la mirada perdida, recordaba aquellos dibujos, recordaba cuanto disfrutaba sentarme frente a la ventana y ver esa hermosa vista que me daba mi casa, al parque nacional, y retratarlo… Solo con un lápiz de carbón. Su voz cortó como una cuchilla mi recuerdo.
-¿Quieres decir que los talentos también cambian?-
-Si-
-¿Ya lo has probado?-
-Si, de otra manera no te lo diría, a propósito, disfruto tocando tu guitarra… Siempre dije “Que bueno seria tocar bien la guitarra”-
-Ten cuidado con las cuerdas- Pero lo corté.
-Lo sé… Lo sé… Ya se te han roto dos veces- Sonrió vagamente… Melancólicamente.
-No me acostumbro a esto, se que no me acostumbraré, no quiero acostumbrarme, tenemos que hacer algo, no podemos quedarnos de brazos cruzados sin hacer nada… No podemos-
-¿Tenes alguna sugerencia?- Me cerré la campera, sentía un poco de frío.
-¿Y si hablamos con un psicólogo?-
-¿Qué puede llegar a solucionar un psicólogo? Por dios Jack, ya te dije que no es algo psicológico - Me había irritado un poco, no contesto, se quedo callado mirando la hierba, los restos de mi cigarrillo acabado.
-Por lo menos trato de solucionar las cosas, revertirlo, hacer algo, pelear aunque se que voy a ser vencido-
-A veces es mejor aceptar la derrota de ante mano y no cansarse peleando por una causa inútil-
-¿Te parece una causa inútil recuperar la vida propia?-
-Jack, ¿Vos entendes la real magnitud del problema?-
-Si, y ese es el punto… Tan solo si investigamos un poco…-
-De acuerdo- Dije irónicamente- Decime, ¿Qué queres que busque? ROBO DE VIDAS, INTERCAMBIO DE MENTES, TRUEQUE DE PENSAMIENTOS-
-No me tomes el pelo-
-Es que estas para tomarte el pelo, no hay nada para investigar, ¿Realmente crees que vas a encontrar algo en los libros, o en Internet?-
-Cuestión de fe-
El sol comenzaba a bajar, anunciando el fin de la tarde. El parque comenzaba a vaciarse, se acerco corriendo aquel niño.
-¿Vamos? Ya todos se están yendo- Le pregunto a Jack.
-En un minuto…, Anda a saludar a tus amigos, ya voy- El niño se alejo de nuevo.
-Desarrollas bien tu papel de hermano mayor-
-Mira, quiero que volvamos a hablar, que volvamos a vernos-
-¿Ah si?-
-Si, me hace bien sentirte cerca, estar con vos es como no despegarme de mi mismo-
-Interesante-
-Ven a la madrugada a casa… ¿Si? Más o menos a la 1, Por la puerta del patio, yo te abro- Pero lo corté
-No es necesario, hay una llave debajo de la tercer piedra atrás de los arbustos, contando desde la puerta a la derecha- Sonreí, aun no se me había olvidado aquello.
-De acuerdo… Nos vemos- Nos dimos la mano, y fue una sensación rara. Minutos después me quedaba solo en el parque. La oscuridad se hacia cada vez mas presente, y los faroles de la plaza comenzaban a encenderse. Otra vez solo. Sentí una brisa helada que me despeinaba, una sensación conocida, de repente, una vez mas, aquella puntada a los lados de la cabeza comenzó a torturarme una vez más. Esta vez, flashbacks de imágenes estáticas, y pequeñas secuencias aparecían en mi mente.
Etiquetas: edit post