En mi cabeza la noche es mucho más densa. Me hundo en la oscuridad y me escondo de los gritos. Me ensucio la ropa con las manos, me siento sucio. La valija está cerca, latiendo, llamándome, aún gritando. Me observa. No me saca el ojo de encima. La siento vibrar, la siento mirarme, tocarme, violarme. No puedo resistirme, es más fuerte que yo. Siento que las manos actúan solas. Siento que la cabeza se va a otro lado, y sólo actúo. No hay vuelta atrás. Sé que nunca me dejará solo. Sé que me seguirá hasta el día que me vaya. Hasta que me vaya con ella. Mi destino es ese. Aunque quiera ocultarlo, sé lo que hice. Las lágrimas y la sangre hacen un cocktail del que ya me estoy hartando. Nada las puede quitar. Los gritos nadie los acallara. Mis manos nadie las limpiará. Y mis heridas nunca se cerrarán.
Si no estoy cómodo en donde estoy, no es cosa nueva. Estoy cansado de los cambios. Quiero irme ya. Quiero terminar con todo. Podría volver el tiempo atrás, pero sé que no se puede. Querría volver el tiempo atrás, pero no estoy muy seguro. ¿Desconcertante? Si sólo hubiera dicho eso. Era una sola palabra. Nada hubiese ocurrido, lo que por años intente hacer. Mi mamá era sagrada, y ningún hombre. Ninguno. Iba a ocupar el lugar que me pertenecía. Las llagas todavía duelen. Los pies ya no resisten. Si la oscuridad de la noche y la soledad todavía no me mataron, es un milagro. Lo único que entiendo, es que la valija me mira desde el rincón, latiendo, llamándome, señalándome, culpándome.
Si no estoy cómodo en donde estoy, no es cosa nueva. Estoy cansado de los cambios. Quiero irme ya. Quiero terminar con todo. Podría volver el tiempo atrás, pero sé que no se puede. Querría volver el tiempo atrás, pero no estoy muy seguro. ¿Desconcertante? Si sólo hubiera dicho eso. Era una sola palabra. Nada hubiese ocurrido, lo que por años intente hacer. Mi mamá era sagrada, y ningún hombre. Ninguno. Iba a ocupar el lugar que me pertenecía. Las llagas todavía duelen. Los pies ya no resisten. Si la oscuridad de la noche y la soledad todavía no me mataron, es un milagro. Lo único que entiendo, es que la valija me mira desde el rincón, latiendo, llamándome, señalándome, culpándome.